Un grupo de arqueólogos encontró recientemente en la finca de la Boella (La Canonja) los restos de un mamut de un millón de años de antigüedad. Este hallazgo es de gran importancia puesto que se trata de una especie extinguida, el mammuthus meriodionalis, que hacía hasta 4,5 metros de altura y pesaba hasta 12 toneladas, el doble que un elefante.
Junto con los restos de mamut también se han encontrado restos de herramientas humanas hechos de sílex, que situarían este yacimiento en uno de los más antiguos del estado, junto a Atapuerca y Orce. En la misma zona se ha encontrado un colmillo y dos molares pero los expertos todavía no han podido determinar si las tres piezas de dentadura encontradas, de grandes dimensiones y curvadas, pertenecen al mismo animal.
El equipo de investigación de la Boella está integrado por una veintena de personas, básicamente miembros del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), del grupo de Paleoantropologia del Museo de Ciencias Naturales de Madrid y estudiantes del Máster Erasmus Mundus en Arqueología del Cuaternario y Evolución Humana, que se imparte en la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.
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