Unos orígenes, unas cepas, una bodega... unos vinos
Orígenes
Los vinos de la Boella
 
  Complejo La Boella
 
 

Orígenes

Los orígenes o vestigios mas antiguos encontrados respecto al asentamiento de La Boella, y en especial por lo que hace referencia a la situación actual de las viñas y de la bodega , se remontan a la época romana según se recoge en diferentes estudios.

 

La documentación encontrada, se relaciona con el periodo comprendido entre el siglo II aC y el siglo III dC , época de dominio romano en Tarraco, capital por aquellas fechas del Imperio Romano.

 

Los vestigios encontrados, fragmentos de figuras, ánforas y otros útiles,  hacen referencia en parte al mundo del vino,  así como los restos de cimientos de una necrópolis.

 

Una referencia bibliográfica publicada el 1849 en el libro Tarragona Monumental de J,F Albiñana y A. de Bofarull, comentan los restos romanos encontrados el 1847 en la partida Antigons (situada junto al barranco de La Boella), “se conservan restos de cimientos y bóvedas, de entre cuyas ruinas fueron descubiertos algunos sepulcros con restos humanos, una medalla de Claudio y una gran ánfora cineraria”

  

   

 

Habría que esperar cien años para encontrar una segunda noticia arqueológica de cronología romana. En la sesión de la Comisión de Monumentos de Tarragona del día 19 de octubre de 1951, Salvador Vilaseca informa “que cerca de la carretera de Reus  Tarragona, en el término de La Canonja,  partida de Antigons, arando con un tractor se han puesto al descubierto restos de una pequeña necrópolis romana con enterramientos de ánforas, sepulturas de losas, etc.”

 

Posteriormente el propio Savador Vilaseca junto con Ramón Capdevila el 1970, y Rafael Cortes por una parte y otra vez Ramón Capdevila con Miquel Veciana, los tres durante el 1976, siguieron encontrando y recuperando mas restos, todos ellos de gran riqueza arqueológica.

 

La importancia de todo lo encontrado en este yacimiento romano hace que este sea reconocido a nivel científico y considerado uno de los mas importantes hallados en el Camp de Tarragona.

 

La mayor parte de los restos encontrados en el yacimiento se encuentran en el Museo Salvador Vilaseca de Reus, destacando entres otros, ánforas de tipo Dressel 2-4 y Dressel 7-11, (envases para transportar vino), y fragmentos de dos figuras de mármol, ( la Cibele, la Diosa de la tierra y un Bacus, el Dios del vino)

 

Más reciente es el contenido del preámbulo de la Ley 8/2010 de la Generalitat de Catalunya, de 25 de abril de 2010, y con motivo de la creación del municipio de La Canonja, dice: “A mediados del siglo XII, al iniciarse la conquista y la repoblación definitiva del Campo de Tarragona, La Boella toma constancia en el territorio….”. En el 1404 La Boella  formaba parte como miembro de la comuna del Camp de Tarragona, administrada por el conde de Barcelona: el arzobispo de Tarragona la adquirió y así se configuraba como un dominio de la Mitra, que ejercería en estos términos la jurisdicción criminal, mientras que la jurisdicción civil permanecería en manos de diferentes señores laicos o eclesiásticos.

 

Testimonios importantes son también los reconocimientos recibidos por el vino y el aceite en  La Exposición Universal de Viena celebrada el 1873 en el parque vienes del Prater y la Exposición Universal de Barcelona celebrada el 1888  en el Parque de la Ciudadela,  donde queda constancia de la actividad agrícola de La Boella, participando en varios concursos  y obteniendo sendas medallas de plata y bronce por la calidad del vino y el aceite que en la misma se producían.